El legado de los artesanos del Taj Mahal

Más de 20 mil personas trabajaron el la construcción del Taj Mahal y se dice que muchos de los artesanos que practican el arte de incrustado de piedras semi-preciosas en Agra, la ciudad donde se encuentra el hoy mausoleo, son descendientes directos de éstos. Cierto o no, lo importante es que aún conservan la misma metodología que se utilizó cuando se construyó el Taj y quienes visitan el área, tienen la posibilidad de llevarse artículos con diseños muy similares al de las paredes de éste espectacular lugar.  La técnica se llama Petra Dura y fue traída de Roma cuando Shah Jahan pidó a sus diseñadores crear algo nunca antes visto. Si bien algunos de los Mughals, habían recibido de tierras lejanas algunos artículos que exhibían diseños de este tipo, nunca se había desplegado a la escala que se hizo en el Taj.  Los indios la llaman Parchin Kari y la han adaptado a sus gustos, diseños, colores y combinaciones favoritas.

Parchin Kari – En vivo y a todo color

Visité Ganeshi Lal, taller/tienda fundada en 1862, que dice ser una de los establecimientos comerciales más antiguos del norte de India. El orgullo de todos los que trabajan allí es evidente dado a que explican a todos y cada unos los que entran al lugar el proceso de elaboración.  En el taller que ubica en la entrada del lugar, hay tres artesanos concentrados en su labor y un dependiente explica el proceso en varios idiomas.

Primero se consigue una placa de mármol blanco. Me contaron que el mármol que se encuentra en los yacimientos minerales de India es de los más blancos, translúcidos, y de mejor calidad del mundo. Es el mismo que se utilizó para construir el Sidney Opera House, entre otras importantes obras arquitectónicas alrededor del mundo.

Luego, un diseñador, experto en la materia y cuya energía se enfoca sólo en el diseño, comparte con el tallador un patrón que meticulosamente se va tallando sobre la pieza, y que se pinta temporalmente con henna para que el contraste sea mayor, y se facilite el trabajo. El tallador comienza a raspar el duro mármol usando un instrumento de precisión hecho en metal. Una pieza como la que está trabajando en esta foto puede tomar un mes en confeccionar.

El trabajo del tallador, tiene que hacerlo en coordinación con el cortador, quien pica, y pule cada pedazo que va a ser incrustado. Mientras, ambos se aseguran que están utilizando la medida correspondiente para cada cavado en particular y que la piedra engrana en la profundidad en cuestión.

El cortador, recorta y pule cada una de las piezas por separado. Solo para asegurarse de que tiene los tamaños correctos, monta porciones del diseño estilo rompecabezas pero las entrega desmontadas como sus ancestros lo hicieron hace 14 o 15 generaciones por los 1600’s .

Toma cerrada de la foto anterior. En este caso está usando malaquita, lapis lázuli, cornalina, y un hack moderno: pone las piezas sobre una cinta adhesiva para facilitar (un poco) el proceso a quien monta la pieza.

Pegamento Parichi KariEl pegamento está hecho de caña, cera, miel, jugo de limón, polvo del mismo mármol y lentejas. Algo me dice que tiene otros ingredientes, pero no me los dijeron…

Esta pieza tiene unos calados que se hacen cuidadosamente uno a uno con un moldecito repujado en metal y un martillo. La fuerza y la precisión utilizadas son fundamentales. Claramente, esto añade carácter (y precio) a la pieza. Luego de que el calado está terminado, el tallador empieza el Parchin Kari

Esta pieza iba a ser descartada, y la rescataron mostrar el proceso de confección. El orden es 2,3,1,4 pero tuvieron un bubu, obviamente porque no siguieron el proceso. :-).  Una vez la pieza está finalizada, se pule con una piedra y se recubre con una capa de cera.

En la tienda tienen desde placas para la pared, cofres de prendas, figuras decorativas como elefantes, posavasos, hasta muebles completos como esta mesa que tiene una lámpara en el interior.

Cuando las cornalinas (y el resto de las piedras) reciben luz se encandilan y luce realmente precioso.

Imaginé que divino se vería en una sala oscura y que esa sea la única fuente de luz. Majestuoso. Si mis planes no fueran tener una vida lo más minimalista y portátil posible, hubiera venido cargando con esta belleza.

Fotos: Alba Leal, Agra, Uttar Pradesh India, April 2017.

Save

Save

Save

Save